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viernes, 3 de agosto de 2012

“Es un emblema por la crisis que provocó” CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER ANUNCIO LA CANCELACION DEL ULTIMO PAGO DEL BODEN 2012


El título se les había entregado a los ahorristas a cambio de la confiscación de sus depósitos en dólares en 2001. Hoy se transferirán 2197 millones de dólares correspondientes al último servicio de esa deuda.



“No seamos más giles, (los gurúes) mienten y engañan para hacer ganancias extraordinarias”, aseguró  la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante lo más selecto del establishment financiero reunido ayer en la Bolsa de Comercio. La institución celebró su 158º aniversario, pero el festejo quedó en segundo plano tras la expectativa que generaba la formalización del último pago del Boden 2012, ese título que se entregó a los ahorristas a cambio de la confiscación de sus depósitos en dólares en 2001. “Es un emblema por la crisis social y cultural que provocó, además de generar mucha violencia en la sociedad”, señaló la Presidenta, quien acudió con todo el gabinete. Hoy se transferirán 2197 millones de dólares correspondientes al último servicio de esa deuda. Según detalló la mandataria, sólo el 22 por ciento de los Boden está en poder de ahorristas locales, debido a que los grandes inversores convencieron a una gran parte de deshacerse de esos papeles. Hoy, estos gurúes son los mayores tenedores. “Esto es cerrar la puerta a un lastre de las políticas implementadas en el pasado”, señaló el anfitrión, Adelmo Gabbi. “Es dinero que tenían que haber devuelto a los ahorristas otros gobiernos”, agregó la jefa de Estado.

El comienzo del encuentro estaba previsto para las 18.30. Sin embargo, a esa hora todavía quedaban varios centenares de personas con invitación en mano sin poder ingresar. Sólo entre invitados había más de un millar de personas. Una cuadra antes se había dispuesto un vallado para ordenar el ingreso, similar al que se utilizó en varias oportunidades en las puertas de los bancos para detener el enojo de los ahorristas atrapados por el corralito y corralón. A medida que funcionarios y empresarios de primera línea arribaban al recinto de la Bolsa –hoy sólo utilizado para visitas guiadas–, se dirigían al primer piso, para un agasajo previo. Los preparativos para el acto comenzaron hace tres semanas, con trabajados de pintura en color marfil oscuro en las naves principales y la sustitución de toda las luminarias de los sectores superiores, cambiando de luz blanca a más cálida, para que resalten mejor las columnas de mármol del lugar.

A las 19.30 comenzaron a bajar los invitados para ocupar sus lugares. En el recinto se montó un estrado que estaría reservado para la jefa de Estado, Gabbi y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Gabbi se ubicó en medio de ambos. La única ausencia notoria fue la del vicepresidente Amado Boudou, enfrentado al presidente de la BCBA, aunque envió una carta con las salutaciones del cas. 

La apertura estuvo a cargo del anfitrión, quien inició su discurso con el primer guiño a CFK. “Socios y socias, bienvenidos”, dijo Gabbi. El directivo destacó los 158 años de historia de la institución y el hecho de que todavía conserve la característica de ser una sociedad civil sin fines de lucro. “Nuestro lugar está junto a los argentinos, acompañando en los momentos difíciles del país. Pero el debate es hacia un futuro más justo y equitativo, y en ese sentido la Bolsa tiene mucho para dar”, sostuvo. Además, destacó la política de desendeudamiento de la Argentina, pero –fiel a su perfil de hombre de negocios– aclaró que está a favor de una emisión controlada que evite al país entrar en recesión. Hizo referencia también a la crisis global: se da la paradoja de tasas de interés bajas y mucho gasto público, sin crecimiento. Gabbi pretendió utilizar esto para justificar su pedido de menor intervención. “Ni el caso de libertinaje ni la asfixia de los controles. Sólo el libre y transparente juego de la oferta y la demanda. Esto es un tema de expectativas”, expresó. Su diagnóstico fue un poco confuso y sólo permitió darle pie a la exposición de Cristina.

“Esto no es una crisis de confianza, lo que hay es una formidable crisis especulativa, la que conocimos muy bien en la Argentina, mediante el estrangulamiento del sector externo público, privado y familiar”, señaló Fernández de Kirchner. La mandataria rebatió el argumento del excesivo gasto público en el hecho de que las inyecciones de los gobiernos de Estados Unidos y Europa se focalizaron en salvar al sector financiero y no a la actividad económica. “Nada estuvo dirigido a la economía real. El fondeo sólo fue para que los bancos recuperen las posiciones (financieras) adoptadas en otros países”, agregó. Este descripción también le permitió hilvanar la situación previa al corralito, medida que apuntó a salvar a los bancos en desmedro de los ahorristas. El discurso era seguido por los presentes a través de los LCDs dispuestos como monitores de mercado. Según explicó, el desendeudamiento sólo fue posible “mediante el crecimiento del país”. “Los muertos no pagan deudas”, agregó, recordando las palabras del ex presidente Néstor Kirchner. También defendió la integración regional que promovió su marido y adelantó que Ecuador pidió recientemente su ingreso al Mercosur.

Luego de hacer un racconto de los distintos procesos de endeudamiento en que incurrió el país, concluyó con el que se adoptó de manera directa contra los ahorristas, el corralito y la emisión del Boden 2012 como “compensación” durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Desde su emisión en 2002 a la fecha, el kirchnerismo abonó 19.600 millones de dólares, 17.100 millones en amortización de capital y 2500 millones en intereses. “Mañana (por hoy) se abonan 2197 millones de dólares, unos 10.100 millones de pesos. El 22 por ciento está en el país, el resto lo tienen inversores extranjeros”, anticipó. La Presidenta recordó las críticas vertidas en los últimos años sobre la posibilidad de que el Gobierno cumpla con los servicios de este papel. Esto –según explicó– llevó a que muchos tenedores de Boden los malvendiesen a estos gurúes, que ahora se presentan para su cobro. “En el país el mayor tenedor es un sindicato, ni opositor ni oficialista, y el segundo es una consultora que decía que estos papeles los íbamos a pesificar”, afirmó e invitó a no dejarse engañar por los analistas del establishment.

FPor último, realizó un paneo comparando la situación del país durante la convertibilidad y en la actualidad, utilizando una serie de slides, algo poco habitual en sus presentaciones. “El panel MerVal –índice que resume las acciones de empresas líderes– creció 5 por ciento durante la convertibilidad y 254 por ciento durante este gobierno nacional y popular. Está bien decirlo, como somos peronchos. Nunca ganaron tanta plata bancos y empresas como en este gobierno”, expresó. Brindó también datos sobre el peso de la deuda sobre distintos indicadores, cotejándolos entre 2002 y la actualidad. El peso de la deuda sobre el PIB pasó de 166 por ciento al 41,8 por ciento; la deuda en moneda extranjera pasó del 92 por ciento al 8,4, ya con el pago de hoy. “Esto es el resultado de la reestructuración de 2005, la de 2010, el uso de reservas para pagar el Fondo Monetario y el pago riguroso de todos los vencimientos sin acceder al mercado”, manifestó la mandataria y despertó el aplauso de los presentes.

Fuente: Página12



“Por ahí hay algún procesado”

















Cristina Kirchner lo dijo en la Bolsa de Comercio, frente a Macri, al ironizar sobre las acusaciones al SPF. “No trajimos ningún convicto”, aseguró. También aludió, sin nombrarlo, al camionero Hugo Moyan

El gobierno nacional jugó de local en cancha ajena. A pesar de que las miradas en el acto por el 158 aniversario de la Bolsa de Comercio estaban puestas en la ausencia del vicepresidente Amado Boudou, las diferencias entre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el jefe de Gobierno Mauricio Macri se llevaron todos los premios. “No trajimos ningún convicto al acto, pero por ahí hay algún procesado”, ironizó la Presidenta apuntando, sin nombrarlos, a la campaña mediática contra el Servicio Penitenciario Federal y el procesamiento firme de Macri en la causa de las escuchas telefónicas a familiares de las víctimas de la AMIA. Macri se esforzó por mantenerse serio y no aplaudir a la Presidenta, que también se acordó elípticamente del camionero Hugo Moyano.

El aniversario de la Bolsa de Comercio fue el lugar elegido por la Presidenta para anunciar el pago de los bonos que generaron la crisis del 2001, el Boden 2012. La disputa entre Boudou y el presidente de la Bolsa, Anselmo Gabbi, generó alguna incertidumbre sobre su presencia en el acto, que finalmente se enfocó sobre el discurso presidencial.

Desde que la locutora anunció el ingreso de la Presidenta, las miradas se posaron en la actitud suelta de Fernández de Kirchner y la rigidez de Macri. “Se está esforzando para parecer serio y con cara de malo”, confió divertido un diputado del Frente para la Victoria mientras señalaba a Macri, sentado, con señales de aburrimiento en el rostro. Sólo una silla lo separaba de la Presidenta, que escuchaba con atención a Gabbi. Abajo del escenario, la distribución de los invitados parecía estar a la medida de sus convicciones. El gabinete nacional con funcionarios y legisladores se sentó a la izquierda y los integrantes del Gobierno de la Ciudad en el ala derecha, cruzando el pasillo que los separaba, junto a empresarios e integrantes de la Bolsa.

“No trajimos ningún convicto al acto, pero por ahí hay algún procesado”, sostuvo Fernández de Kirchner en el medio de su discurso, soltando un dardo envenenado para Macri, que no pareció darse por aludido. La negación de Macri del traspaso del subte a manos de la Ciudad mantiene la relación tensa entre ambas jurisdicciones. La ocurrencia generó más de una sonrisa entre el público, pero Gabbi no pudo contenerse y tuvo que hacer un ademán para taparse la boca con las manos y disimular. Macri se mostró desinteresado del acto en todo momento: se lo vio preocupado por no aplaudir y mantener un gesto duro.

Después de mencionar a “un sindicato como el mayor tenedor de bonos” en el país, la Presidenta acusó a “los sindicalistas que no se alinean con las políticas que favorecen a los trabajadores” y mientras hablaba de los mercados como si fueran clubes de fútbol señaló que “hay muchos en Argentina, River, Boca y Comunicaciones”. Todas menciones que apuntaban a Moyano, aliado del kirchnerismo durante ocho años y hoy en la vereda de enfrente y cada vez más aislado incluso en el ámbito gremial. Entre el público también se encontraba el gobernador Daniel Scioli, aunque se lo vio un poco fuera de sintonía con los kirchneristas que lo rodeaban: la ministra de Seguridad, Nilda Garré, dialogaba con su par de Defensa, Arturo Puricelli. Scioli estaba al lado, pero no le prestaban atención.

Fuente: Página12

jueves, 2 de agosto de 2012

ºCFK: "El pago del Boden 12 marca un ciclo histórico en el desendeudamiento de la Argentina"


Durante el 158 aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la presidenta Cristina Kirchner señaló que el pago del último vencimiento del Boden 2012, que "es el dinero que debían devolverle los bancos a los ciudadanos", se ha saldado "rigurosamente y sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos", y graficó que "desde 2002, la deuda pública en moneda extranjera descendió del 92 por ciento al 8,4 por ciento del Producto Bruto Interno". Indicó también que el mundo asiste a "una formidable crisis especulativa como pocas veces se vio", que es la raíz de los "inconvenientes económicos internacionales en Europa y los Estados Unidos", y aseguró que aquello "se parece mucho a la Argentina de 2001 con el megacanje y el blindaje". Además, Cristina anunció un aumento del 11,42 por ciento en los haberes jubilatorios a partir del 1º de septiembre, lo que totalizará una suba del 31,05.





Hoy se cumple un ciclo histórico. Leí en muchos diarios que veníamos a festejar el pago del Boden 2012. ¿Hay que festejar o es algo para reflexionar?", manifestó la Presidenta en el comienzo de su discurso y recordó que los bonos a cancelar “eran los ahorros de los argentinos, una deuda que se originó acá adentro y que desató una crisis social”. “Todo esto se ha hecho sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos”, agregó.

Al enumerar la evolución de la relación deuda en relación con el PBI, Cristina graficó que "hoy significa el 41,8 por ciento cuando en 2002 era del 166" y explicó que en moneda extranjera con el pago del Boden 2012 "quedará solamente el 8,4, cuando en el 2002 alcanzaba el 92 por ciento"."Todo se pagó sin endeudarse", reiteró.

Por otra parte, se refirió a la economía en la región europea, al sostener que "hay es una formidable crisis especulativa que no reconoce precedentes" y señaló que "se parece mucho a la Argentina de 2001 con el megacanje y el blindaje". "En Europa hay un fondeo a los bancos para que puedan retirarse de las posiciones comprometidas, porque son los mismos bancos que prestaron", aseguró.

A su vez, la Presidenta destacó que el índice Merval, que mide los principales papeles bursátiles del país, "creció un 254 por ciento durante este Gobierno", señaló "los bancos y el Merval nunca ganaron tanto", manifestó estar "orgullosa de formar parte de un gobierno que posee los salarios más altos de América Latina y que propició el crecimiento de las empresas".

Por último, CFK destacó que con el aumento del 11,42 por ciento para los jubilados a partir de setiembre, los haberes del sector pasivo "crecieron un 172 por ciento desde 2009 y un 1.253 por ciento desde el Gobierno del expresidente Néstor Kirchner" en 2003. "Esto está vinculado al crecimiento, porque este aumento lo permitió también el trabajo de los argentinos; y esta es precisamente la diferencia de un modelo inclusivo", agregó.

Los 2.300 millones de dólares del Boden 2012 serán abonados mañana y corresponden a la última cuota de esa herramienta financiera puesta en marcha por el gobierno de Eduardo Duhalde, como bono de 10 años ideado para solucionar al corralito y la pesificación asimétrica de los bancos, que le demandó al Estado argentino una erogación total de 19.600 millones de dólares, entre capital e intereses abonados.

La política de desendeudamiento llevada adelante por el gobierno fue destacada por Lorenzino, quien sostuvo que Argentina honró sus compromisos de deuda sin aplicar "políticas de ajuste", que fueron el recetario del FMI para el país en los años 90´, y que hoy inundan las recomendaciones para los países europeos, que no logran salir de la crisis de endeudamiento.